La defunción de un familiar, en muchos casos, suele ser repentina. Este proceso suele ser muy doloroso y angustiante, pese a ello, debemos tomar decisiones importantes como, ¿Qué hacer con los restos de nuestro ser querido?
Existen dos opciones para el tratamiento de los restos físicos de nuestro familiar, inhumación o cremación.

¿Qué es la Inhumación?

La inhumación consiste en enterrar un ataúd, que contiene los restos de una persona, bajo tierra. La sepultura suele hacerse en un panteón o camposanto.
La ventaja de optar por la sepultura, es básicamente la aceptación que tiene en las mayorías de religiones, ya que los restos del fallecido pasan por el proceso natural de descomposición. Asimismo, la inhumación se realiza en camposantos por lo cual se puede rendir tributo u homenaje a nuestro ser querido, en un lugar o espacio adecuado.

¿Qué es la Cremación?

La cremación es la reducción del cuerpo a cenizas para luego ser depositada en una urna. Este proceso empieza con el traslado de los restos a un crematorio el cual funciona con un horno especializada para este proceso, posterior a ello, las cenizas son depositadas en una urna. En muchos casos, los familiares optan por quedarse con las cenizas o regarlas, sin embargo esta práctica no es aceptada por algunas religiones, es por ello que se recomienda mantener la urna en un nicho o sepultarlo bajo tierra.

Las diferencias entre ambos métodos, suele estar en los costos y financiamiento. La decisión sobre qué hacer con los restos de un familiar ante su fallecimiento se torna complicado, por los papeleos y pagos correspondientes, es por ello que los planes de previsión permiten que se tomen las mejores decisiones en el momento oportuno. En Jardines del Edén, los planes se adecuan a las necesidades de cada persona, el financiamiento permite que cada cliente tenga la oportunidad de acceder a un servicio de calidad, protegiendo a su familia y su futuro.

Cual sea el método que se elija para con los restos de nuestro ser querido, recuerda que no estas solo o sola.

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